Moisés Salazar, Héroe de Jesús María

¿Qué pasa cuando un capo en Sistemas se harta de sufrir asaltos? Crea una aplicación que permite combatir la inseguridad ciudadana. Él lo hizo, y sus méritos son más aplaudidos fuera que dentro del país

En el colegio, los cursos favoritos de Moisés Salazar eran trigonometría, física, algebra y aritmética. Resolviendo problemas se sentía invencible. Fuera del aula, en el barrio picante del Callao donde creció, no. Con su familia se mudó a Breña, Magdalena, ahora vive en Jesús María. Acaba de regresar de EE.UU., antes estuvo en México y en unos meses partirá a Canadá. ¿Por qué? Moisés ha comenzado a cosechar reconocimientos tras haber desarrollado una aplicación que, a través de tu celular, te brinda tranquilidad ante el clima de violencia e inseguridad que acogota al país. Reach, así se llama su creación, es una red social y las autoridades locales –al parecer- por fin empiezan a tomarle atención.

DNI

Nombre:
Moisés Alexander Salazar Vila.
Edad:
25 años.
Distrito:
Jesús María.
Estudios:
Egresado de Computación e Informática. Ha llevado más de 50 cursos en línea para desarrollar aplicaciones.
Cargo:
Gerente general “y único empleado” de Epicalsoft.
Misión:
Crear herramientas que ayuden a solucionar problemas sociales a través de la tecnología.
¿Es cierto que desarrolló esta app para evitar que usted y su familia sufran más atracos?

Sí y no. Tiene que ver con la experiencia de haber vivido en La Perla, con las veces que me robaron y a que el 2012 mi padre perdió su empleo y tuvimos que mudarnos a un espacio muy pequeño y yo tuve que trabajar más mientras –a la vez- me seguía especializando; le dedicaba mucho tiempo a estudiar. Vivíamos en Magdalena, regresaba de trabajar a la medianoche, a la una de la mañana. Era una zona oscura, caminaba sabiendo que me podía pasar algo. Ahí nació la idea de crear una solución tecnológica. Por mi seguridad, para que mi familia sepa –en tiempo real- dónde me encontraba o avisarle –con solo apretar un botón- si estaba en peligro.

Ya lo habían cuadrado.

Varias veces y en plena tarde. Entonces, si regresaba de madrugada, me podía ocurrir con mayor razón.

¿Recuerda el asalto más bravo?

Estaba en Breña, cerca de un parque. Vino un señor, sacó un revólver y se llevó mi celular, mi dinero y mis zapatillas.

No tenía los conocimientos para desarrollar una app. ¿Cómo hizo Reach?

Me convertí en autodidacta, busqué en Internet el conocimiento al que no tenía la posibilidad de acceder a través de un medio formal, porque desarrollar una red social como Reach implica conocer programas bien especializados que aquí no te enseña ningún instituto.

Tenía a su favor sus estudios de Computación e Informática y el ser un afanoso de las ciencias.

Eso ayudó bastante. Tenía un Excel con todos los cursos que identifiqué que tenía que estudiar (ríe)… Ya había acabado la carrera, aunque no me titulé. Ni mi familia ni yo teníamos el dinero para pagar por eso.

¿Qué tan duro fue eso? Usted era un alumno destacado.

Terminé con excelencia académica.

No había dinero en casa, tuvieron que mudarse a un lugar más chico. Mientras, usted se rajaba estudiando, trabajando. La vida suele ser injusta, ¿Cómo le afectó?

Me dio úlcera a la vista (ríe)… Ahora me río, pero todas esas emociones –cólera, tristeza, todo eso- se plasmaron en una úlcera en mi ojo derecho. Perdí un poco de visión. Estuve así durante más de un mes.

Y encima, su instituto, donde destacaba como alumno, no lo apoyó.

Eso ocurrió antes. Por motivos económicos yo necesitaba una beca -¡así fuese un cuarto de beca!-, pero no me la dieron; y tampoco me escucharon el 2014, cuando estaba desarrollando Reach y necesitaba ayuda para su difusión. Pedí ayuda, pues se trataba de una aplicación desarrollada por un exalumno. No ocurrió… Por eso les reclamé, les pedí que no me feliciten, porque recién lo hicieron cuando la prensa destacó que mi trabajo había sido premiado en México (ni bien su app fue reconocida en el extranjero, el instituto saludó a su exalumno a través de su web).

“Me hice autodidacta, busqué en Internet el conocimiento al que no tenía la posibilidad de acceder a través de un medio formal”

 

¿Qué es Reach, en qué consiste?

Es una red de seguridad ciudadana que se basa en la geolocalización. Busca ayudar a las personas para que compartan –en tiempo real- información sobre incidentes delictivos o sociales. Es decir, es una red social especializada en seguridad ciudadana.

¿Por qué es útil?

Porque hay muchas redes sociales de seguridad ciudadana, pero con límites geográficos, lo cual resulta poco efectivo. Reach brinda una plataforma universal que rompe con esa brecha y permite analizar el comportamiento delincuencial, además de promover la colaboración entre sus usuarios.

Una herramienta valiosa para la policía y los municipios. ¿Cuántas puertas ha tocado para presentarla?

Prácticamente todas (ríe)… De las municipalidades, policía, medios…

También postuló al financiamiento de StarUp Perú.

El 2015 y este año. Esta vez no lo obtuve debido al modelo de negocio. Lo entiendo, porque cuando diseñé Reach no lo hice pensando en un producto para ser vendido a la municipalidad, a la policía o a los Power Rangers (ríe)… Lo diseñé para que sea una herramienta que una a las personas, para que trabajen contra el crimen. No es, pues, un modelo de negocio agresivo.

El reconocimiento jamás se dio aquí, tuvo que ocurrir en el extranjero.

Sí. Intenté promover este sistema que quizás podría cambiar la seguridad ciudadana en toda Latinoamérica, pero no recibí apoyo; y a fines del año pasado, cuando ya iba a abandonar el proyecto, me llegó la carta de México, anunciándome que habían seleccionado mi proyecto. Ahí cambió todo, cuando ya estaba por darme por vencido…

En México fue uno de los tres seleccionados para presentar su app en Inglaterra.

La invitación fue por parte del duque de York (hijo de la reina), a mí y a los representantes de México y Colombia. Fuimos en nombre de Latinoamérica. Había gente de todas partes del mundo.

Hace poco, autoridades de Costa Rica han mostrado interés en Reach; acaba de volver de Washington, de un evento mundial para jóvenes emprendedores organizado por el Departamento de Estado de EE.UU.

En Costa Rica, la Central Nacional de Emergencia lo viene usando desde hace más de un mes. Lo de Estados Unidos fue una reunión para destacar a jóvenes que realizan labor social.

Fue el único latino.

Sí. Éramos solo diez de todo el mundo. ¡Fue impresionante!

“Iba a abandonar el proyecto, y me llegó la carta de México anunciándome que habían seleccionado mi proyecto. Ahí cambió todo”

 

¿Qué se siente que no le den bola en su país y sí en el extranjero?

Ya me da igual (ríe)… Qué mal, ¿no?

Su situación económica era complicada y creó un producto para servir a la comunidad. No usó sus conocimientos para hacer plata, ¡cómo entenderlo!

Bueno, Reach nació por una problemática que viví desde mi infancia, y de ahí lo seguí desarrollando porque consideraba extremadamente importante que algo así existiera… Y para hacerlo, como necesitaba tiempo, renuncié a la empresa donde estaba y me dediqué a hacer trabajos como free lance. Ahora, si alguien necesita un proyecto, me contacta y se lo desarrollo. Así puedo manejar mejor mi tiempo.

Desde entonces, ¿qué es lo mejor que le ha pasado?

¿Lo más significativo? La municipalidad de San Borja me va a condecorar, creo que eso es lo más bonito que me ha ocurrido acá (Moisés no es vecino de ese distrito).

¿Ha corroborado la utilidad de su app?

Sí. Reach tiene dos servicios: seguridad personal y seguridad ciudadana. El primero te permite compartir tu ubicación con tu familia; el otro tiene un percance: es útil porque te permite reportar un acto delictivo, pero su utilidad se ve mermada porque del otro lado no hay respuesta. Es decir, puedes reportar, dejar un registro, hacer estadísticas -¡lo que tú quieras!-, pero no hay una reacción.

Labor que le tocaría a las autoridades.

Claro, porque además Reach trabaja en tiempo real, la información llegaría al patrullero más cercano. Esa es una gran ventaja porque ya no tienes que llamar a una central telefónica.

(Actualización: Días después de realizada esta entrevista ocurrieron dos hechos claves parar el futuro de esta app: 1. Fue instalada en el 105 de la Prefectura de Lima. 2. Tras dos años de intentos, a través de la Oficina de Participación Ciudadana, Moisés ha empezado a visitar las cerca de 140 comisarias que hay en Lima para brindar charlas sobre los beneficios de Reach a la red de cooperantes de la Policía Nacional).
Dígame, ¿desde que usa Reach lo han vuelto a cuadrar?

No, pero sí me han hurtado. Mi laptop, cuando estaba por Lince; y desde que pasó, ¡con más ganas le doy a mi proyecto!

 

Queremos conocer al Héroe de tu Barrio. Escríbenos a: contigo@enel.com

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